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También conocido como E-621, GMS, potenciador del sabor o AJINOMOTO. Se encuentra en el 80% de los productos envasados del mercado e incluso se comercializa en forma libre como condimento.

Estudios de la última década han asociado al GMS (Glutamáto Monosódico) con la obesidad, desordenes de aprendizaje y memoria, hiperglucemia, derrames cerebrales, epilepsia, depresión, ansiedad, diabetes, migraña, enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, cáncer, y la lista continúa.

 

¿Cómo comenzó?

El glutamato monosódico fue agregado por primera vez a los alimentos después de la segunda guerra mundial y desde entonces la industria ha aumentado sus concentraciones en los productos de forma dramática, a modo de aumentar su aceptabilidad en el consumidor. Esto debido a que la FDA (Food and Drug Administration: Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.) no ha establecido un límite legal de adición a los alimentos procesados para el glutamato monosódico.

Vía AJI·NO·MOTO

El gran problema que trae la utilización de este aditivo en la industria es su capacidad de reducir las sensaciones de saciedad a nivel cerebral y además provocar adicción.

 

¿Qué provoca en nuestro cuerpo?

Vía LaTercera

El GMS es una forma de excito-toxina. Estas toxinas son intermediarios químicos que estimulan a las neuronas, haciendo que éstas disparen señales muy rápidamente hacia las neuronas vecinas. El glutamato funciona realzando el sabor de los alimentos, lo que desencadena una sobre estimulación de las células del cerebro y las papilas gustativas de la lengua.

El primer estudio que se realizó sobre el GMS fue en 1976, ya en esos años se daba cuenta de los efectos de este en el cuerpo humano, donde los primeros hallazgos demuestran una clara inducción de obesidad frente a su ingesta.

El estudio se basó en ratas sanas que seguían el mismo tipo de dieta, pero una de ellas recibía una dosis de GMS diaria, lo que determinó un notable aumento de su masa adiposa.

Las principales consecuencias a largo plazo del consumo de este producto, incluso en bajas dosis, muestran alteraciones morfológicas y lesiones a nivel cerebral, además, puede llegar a triplicar los niveles de insulina liberada por el páncreas. Otros efectos asociados al consumo de GMS a corto plazo  son las náuseas, vómitos, diarrea, dolores de cabeza, vértigos, fatiga y falta de claridad mental.

Esto ocurre ya que el aditivo afecta principalmente al hipotálamo, una zona del cerebro involucrada en la regulación de :

  • La temperatura corporal
  • El hambre
  • Los estados de ánimo
  • La liberación de hormonas, especialmente la hipófisis.
  • La libido
  • El sueño
  • La sed
  • La frecuencia cardíaca

 

¿Cómo identificarlo en las etiquetas?

Vía BBC

Como muchos otros aditivos, el nombre del glutamato monosódico en ocasiones no es nombrado tal cuál en la lista de ingredientes de los productos que compramos. A continuación te dejamos una lista con los nombres con los que suele camuflarse la presencia del GMS en las etiquetas:

  • Ácido glutámico
  • Alimento de levadura
  • Caseinato de calcio de gelatina
  • Caseinato de sodio
  • Concentrado o aislante de proteina
  • Extracto de levadura
  • Fitoproteina autolizada
  • Fitoproteína hidrolizada (HPP)
  • Glutamato monopotasico
  • Levadura autolizada
  • Malta de cebada
  • Proteína vegetal hidrolizada

 

Ahora que ya tienes esta lista, seguramente serás más curioso a la hora de cruzar la puerta del supermercado y prestarás mayor atención a los productos que tu y tus seres queridos están consumiendo.

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REFERENCIAS

BUNYAN J; ELSPETH A; MURRELL A; SHAH PP. 1976. The induction of obesity in rodents by means of monosodium glutamate.   British Journal of Nutrition 35: 25-39. [En línea] <http://journals.cambridge.org/download.php?file=%2FBJN%2FBJN35_01%2FS0007114576000718a.pdf&code=f874e3b078fd704e00062d1042e9273c > [consulta: 19-07-2016]

GOURANGA, D.; SUNDARI, K. 2014. Alimenta tu salud: vive las bondades de la naturaleza. SEVA. Santiago, Chile.78 p.

ONAOLAPO, OJ; ONAOLAPO, AY; AKANMU, MA; GBOLA, O.2016 Evidence of alterations in brain structure and antioxidant status following ‘low-dose’ monosodium glutamate ingestion.[En línea] <http://www.pathophysiologyjournal.com/article/S0928-4680(16)30022-0/pdf > [consulta: 18-07-2016]



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