“Los efectos beneficiosos de la soya han sido investigados por más de 25 años. Más de 2000 artículos científicos sobre el tema son publicados anualmente”

Así comienza una de las mas recientes revisiones médicas que leí sobre la soya, pero sigo encontrado información contradictoria en internet.

¿CÚAL SOYA COMER?

En blogs y páginas de “salud natural” dicen que la soya es nociva. ¿Que pasa en internet? No se hace la diferencia entre los diferentes tipos de derivados de la soya. Como vimos, la proteína texturizada (TVP) y aislada de soya (SPI) son procesadas y transgénicas, mezcladas con venenos blancos. Son responsables de generar enfermedades y las más consumidos por vegetarianos y veganos. ¿Qué elegir entonces? ¡Fermentados de soya!:

  1. TEMPEH. Originario de Indonesia, el puré de porotos de soya pasa por fermentación profunda transformándose en una especie de tortilla. Esto permite mantener una gran calidad nutricional proteica, de fibra y minerales (fósforo, magnesio, manganeso).
  2. MISO. Los porotos de soya son cocidos, a veces mezclados con algún grano (trigo o arroz), sazonados en sal y luego se les agrega un moho inofensivo (Rhizopus) para poder fermentarse. ¿Alguien ha escuchado la famosa sopa miso japonesa? Preparación típica en la dieta macrobiótica. Lo venden como “pasta” en markets orientales o tiendas naturales. Contiene muchos probióticos.

    Via Femininbio

  3. NATTO. Esta vez se le agregan otro tipo de bacterias al poroto de soya para que fermente, se cuece y luego enfría para dejar reposar y obtener un superalimento oriental. Lo más visualmente similar a la legumbre de soya. Rico en hierro, calcio, cobre y vitamina K.
  4. EDAMAME. Estas son las vainas de soya inmaduras, que tras ser hervidas con agua y sal están listas para comer. Sin fermentación. Obtenemos fósforo, potasio, vitaminas B3 y C.
  5. TAMARI. La salsa de soya típica contiene altas cantidades de sal blanca, gluten y glutamato monosódico. Esta es una “salsa saludable de soya” obtenida del miso. De apariencia igual a la salsa tradicional pero sin químicos ni gluten.

    Via Atmedia

  6. TOFU. La leche de soya pasa por coagulación con minerales, obteniéndose un “cuajado” sólido (similar a lo que se hace con leche de vaca para obtener queso). No es un fermentado. El tofu es controversial ya que dependiendo del tipo de leche ocupada será o no saludable. Alto en proteínas.

La fermentación permite obtener un alimento integral completo con menor cantidad de “anti-nutrientes” (ácido fítico, hemaglutinina y hormonas).

RECOMENDACIONES

Tomar en cuenta estos 5 puntos para comprar y elegir la soya::

  • Elegir los fermentados.
  • Leer ingredientes y etiquetas.
  • Asegúrate de que tengan certificación de ORGÁNICA (USDA) y LIBRE DE TRANSGÉNICOS (non-GMO).
  • Máximo 3-5 porciones de soya al día (leer en cada envase a cuantos gramos equivale “la porción”).
  • Evitar la lista de productos de soya nombrados en la Parte 1.

Via Mediad-PublicBroadcasting

Actualmente sabemos que la soya fermentada y su rica cantidad de isoflavonas protege contra el cáncer de ovarios, endometrio, mama y próstata. El alto contenido de fitoquimicos y antioxidantes previene enfermedades cardiovasculares. Su capacidad antiinflamatoria disminuye dolores articulares y el acné. La fibra previene estados depresivos por generar serotonina y además, estimula la baja de peso por poseer magnesio y arginina.

Muchos estudios ocuparon soya procesada, sólo extractos de isoflavonas, fueron mal realizados o con resultados aislados. Por esto, la soya saludable no genera: infertilidad, pérdida de masculinidad, alergias, problemas de tiroides ni pubertad adelantada.

USO MÉDICO

Todo exceso es malo. Un alto consumo de soya eleva el nivel de IGF-1 que aumenta el riesgo de cáncer (ver los artículos de la leche de vaca). Lo bueno es que la soya también eleva una proteína fijadora que inactiva el IFG-1. En la otra esquina, la carne animal eleva IGF-1 sin inactivarla y la mayoría de animales criados para consumo son alimentados de soya transgénica. Quien coma carnes aumenta su riesgo de cáncer directa e indirectamente.

 

Via Occupy

Recomiendo consumir soya saludable en los siguientes casos médicos:

  • OSTEOPOROSIS. Las isoflavonas aumentan la densidad ósea, protegen de fracturas y previenen la pérdida de hueso. Al comparar el tratamiento con leche de soya versus parches progesterona (medicina occidental), la soya gana.
  • PRE y POST MENOPAUSIA. ¡Bochornos! Los fitoestrógenos de la soya son tratamiento para mujeres pasando por estas etapas.
  • CÁNCERES. De mama, endometrio y ovarios. Comparada con el tratamiento médico típico, las isoflavonas activan vías que ayudan a detener tumores y mutaciones. La soya previene, disminuye la recurrencia y mortalidad de estos cánceres.

Elegir de forma inteligente cual soya comer o no, te protegerá de los efectos tóxicos de la soya procesada.

 

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REFERENCIAS

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